jueves, diciembre 20, 2012

FIN DEL MUNDO. MANUAL DE USO E book gratuito



Que el Apocalipsis no los deprima. Lean, mejor "El Fin del Mundo. Manual de uso" E book gratuito de minificciones a descargar en pdf y epub aquí:

http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/el-fin-del-mundo-manual-de-uso/#.UNOIAh2g228.twitter

domingo, diciembre 16, 2012

ANTIFAZ


Las hadas se ocultan convirtiéndose en otras hadas.

martes, noviembre 20, 2012

Ganador del concurso @140GE

martes, octubre 23, 2012

LIGHTS


El resplandor de las hadas hace saltar al contador Geiger.


sábado, octubre 13, 2012

¿Ha muerto la pequeña Nelly? de José Luis Zárate




Texto para Dickens Remix
Evento de “El Día mundial del libro” 22 de abril de 2012, que incluía lectura en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.
(Descrito así por el programa: Dickens Remix. Escritores de diversas generaciones y distintos intereses literarios escribirán un texto inspirado en los personajes, anécdotas y obsesiones de Charles Dickens. Participan: Elisa Corona, Eduardo Huchín Sosa, Rocío Cerón, Beatriz Espejo, Andrés de Luna, J.M. Servín,  Eleonora Luna, José Mariano Leyva, José Luis Zárate)

Ha muerto la pequeña Nelly por Jose Luis Zárate

lunes, octubre 08, 2012

VOLAR



Quien ha sido abandonado por un hada las oye volar en el silencio y el olvido.




domingo, octubre 07, 2012

MANUAL PARA RECONOCER HADAS



En las fotos de pasaporte lucen espectaculares.

sábado, octubre 06, 2012

MUSICA


La música de las hadas nos es inaudible, nada sabemos de su forma, de los instrumentos que la tocan, cómo o con qué la perciben, sólo la vemos sonreír, abandonarse a su ritmo secreto y resplandecen de tal manera que usamos la más alta tecnología para grabar y reproducir sin perdida alguna ese silencio que ellas no pueden dejar de tararear.

La Biblioteca de Alejandría por José Luis Zárate



LA BIBLIOTECA DE ALEJANDRÍA por José Luis Zárate

jueves, octubre 04, 2012

SIRENITA




Las gruesas cicatrices que cubren su espalda no les preocupan. No las cubren más (o menos) que el resto de su cuerpo y se sorprenden que nos fijemos en ello. No hay dolor, afirman. Nos recuerdan nuestra leyenda de la sirenita que obtuvo pies a cambio de sentir que cada paso lo daba sobre vidrios. Eso dice mucho de los humanos, dicen las hadas, mientras nos duelen esas alas que no vemos más.

sábado, septiembre 22, 2012

VARIACIONES SOBRE UN TEMA DE CHEJOV

Antón Chéjov esboza, en su libro de notas, un cuento que no escribió y un misterio irresistible. A partir de este esbozo crear minificciones como solución al misterio.


VARIACIONES SOBRE UN TEMA DE CHEJOV Por José Luis Zárate

sábado, julio 14, 2012

Artículos sobre "Castillos que se incendian"



En la revista "Vida Universitaria" de la Universidad Autónoma de Nuevo León. En el número 258 en los páginas 8 y 24. Aquí.
En Penumbria. Revista fantástica para leer en el ocaso. Aquí.
Muchas gracias.





viernes, junio 29, 2012

jueves, mayo 31, 2012

CASTILLOS QUE SE INCENDIAN

Aparece mi nuevo libro "Castillos que se Incendian" editado por La Regia Cartonera. Esta es una de las portadas pintadas a mano.




“Cada ejemplar publicado por esta casa editorial es único por su elaboración artesanal, lúdica e itinerante, cuya iniciativa abre un camino “

La Regia Cartonera es un proyecto cultural que se lleva a cabo en Monterrey, Nuevo León.

Nérvinson Machado y Laura Fernándezcreadores y a cargo del desarrollo del proyecto, explican que su producción consiste en libros elaborados con cartón de re-uso y a bajo precio, de cuyas publicaciones se hace una preselección, con criterios distintos a otros sellos editoriales que tienen que ver más con la calidad literaria que con la trayectoria del autor.



“Cada ejemplar publicado por esta casa editorial es único por su elaboración artesanal, lúdica e itinerante, cuya iniciativa abre un camino “del que nos servimos para escapar del monopolio de las grandes editoriales mientras caminamos con pasos de utopía”, han comentado Machado y Fernández, además de su propósito original respecto a publicar dos escritores de cada país latinoamericano.



La elaboración de los libros de Regia Cartonera, conlleva un trabajo editorial y diseño único por obra, y un diseño pintado en la portada, exclusivo y artesanal para cada ejemplar. Su precio unitario es sumamente bajo, y algunos tomos cuya portada fue aportación de artistas plásticos al proyecto, tiene costo especial.




“El material con que están hechas las tapas de nuestros libros contienen restos de voces que han sido olvidadas; cientos de manos por las que circuló una caja antes de ser este cúmulo de ojos que se interiorizan en el cuerpo humano para extraer el anhelo y las pasiones abrumadas por los intereses comerciales”, dicen sus desarrolladores.

El sello editorial independiente está representado por Nërvison Machado, escritor venezolano radicado en Monterrey NL y Laura Fernández, diseñadora y promotora cultural.

http://www.posdataeditores.com/?p=2704

miércoles, abril 11, 2012

EL TAMAÑO DEL CRIMEN (tres capítulos)


La editorial electrónica Sigueleyendo.es de España, ha publicado mi libro "El Tamaño del Crimen" en formato ebook.

Estos son los primeros tres capítulos.

—Basada en una historia real –dijo Mamá Oca, levantándose las gafas y añadió:– Se han cambiado los nombres para proteger a los inocentes que pudieran, contra todo pronóstico, continuar vivos allá afuera.

.

1

La muerte nunca se viste de gala, no se arregla para flashes y visitas. Llega con pantuflas de felpa y batas holgadas y le abrimos la puerta porque solemos confundirla con la rutina y la normalidad.

Había platos sucios en la mesa, ropa en sitios inverosímiles, un olor a cigarro antiguo, a cuarto que no acostumbra ventilarse nunca.

Un cierto aire a desesperación, soledad y tristeza.

Como el de mi casa, por supuesto.

La televisión estaba sintonizada en los informerciales porque se necesita una voz para acallar el silencio y cualquier cosa es mejor que el vacío.

Bueno, no más.

Éramos tantos uniformados que de no ser yo tendría que haberlos apartado a codazos para poder ver el cuerpo.

Tantos policías y tan poco cadáver.

Fue el verme y que el mar azul se partiera en dos dejándome un camino directo a la víctima.

— Capitán — decían, cuadrándose.

No soy capitán pero supongo que los galones se ganan cuando firmas aceptando el puesto.

Era casi divertido.

Cuando me dijeron que este trabajo me aseguraría trato preferencial y asientos de primera fila no creí que se referían a un pase VIP para ver un rostro ennegrecido, la boca abierta, la lengua colgante.

Colgaba del ventilador y sus pies estaban a más de un metro del suelo. No es que el cuarto fuera inusitadamente alto, es que el muerto era inusualmente pequeño.

Parecía una mosca al final de una telaraña, un foco colgando de un cable desnudo, un yoyó.

No había silla derribada cerca, o escalera.

Era triste y patético.

Daban ganas de darle un leve golpecito para verlo balancearse. Porque no parecía real.

Pero lo era.

Detrás de mí la forense masculló, irritada.

—Por supuesto.

Me hizo a un lado mientras se ponía los guantes de látex cubriendo sus manos anormalmente blancas.

—Tenía que ser en mi turno…

Con una delicadeza infinita tomo el cuerpo en la palma de su mano, y con un golpe de tijera cortó el hilo negro del que pendía. Lo guardó todo en una bolsita de plástico con el rótulo de Evidencias.

Me miró como si yo fuera el culpable de todo eso.

—¿Sabe lo difícil que va a ser hacerle la autopsia a Pulgarcito?

.

2

No es posible olvidar el cuchillo. No el dolor inoxidable. El brillo negro.

Con qué miedo se estremecen. Saben la forma precisa del horror porque lo llevan impreso en su carne.

Pueden dibujar, si quisieran algo así, el filo preciso del acero. Basta con trazar el borde de las cicatrices, con observar el hueso serrado de la mutilación.

Gimen en sueños. Cada uno escucha a sus hermanos y saben que está ahí, que será cuestión de segundos para que el acero abra el músculo y hurgue dentro de ellos.

No despiertan para escapar de la pesadilla porque fuera del sueño también está.

En su cuerpo roto, en sus heridas que no cierran.

Gimen y lloran.

Se estremecen.

Pero en el miedo también hay furia. En el llanto un rechinar de dientes.

Un silencioso rugir.

Se estremece en su prisión y sus cuerpos patéticos también se preparan para la acción.

Vean a los tres ratones ciegos correr en sueños.

Corren hacia la mujer que los mutiló. Corren hacia el cuchillo y la herida dejando atrás sus pobres colas rotas.

¿Quién podría creerlo?

Heridos, atrapados, torturados, enfermos se preparan para devolver el golpe.

¿Han escuchado en su vida algo así?

Tres ratones ciegos que corren, heridos.

Lloran y cada lágrima será la sangre derramada de sus enemigos.

Cada dolor, cada gemido, cada lágrima multiplicada por mil, en mil cuerpos.

No sólo quienes lo permitieron, no sólo contra quienes abrieron sus cuerpos y lo siguen haciendo.

Todos. Por permitirlo. Por no detenerlo. Por no ser ellos: víctimas.

Por eso: culpables.

Por ello también deben pagar.

Y pagarán.

Todos y cada uno.

Y el cuchillo que los mutiló incesantemente no será nada en comparación.

El dolor será entonces dulce y ellos podrán, al fin, sobre el cadáver de todos, dormir tranquilos.

.

3

— Creí que no llegabas –me dijo el Canciller acomodándose el cuello de la camisa mientras allá abajo se oía la orquesta afinando y el trajinar de la gente buscando sus asientos.

Me molestó su tono arrogante, el que estirara el cuello para que yo arreglara el desastre que había hecho con su corbata de moño.

O tal vez me irritó aún más, que yo, sin pensarlo, la arreglara con un par de movimientos exactos y sonriera buscando su aprobación.

Dios mío ¿cómo podía dejar de ser yo?

Quise (no pude) darle un tono cortarte a mis palabras:

—Hubo un homicidio, soy el Capitán de la División de Homicidios, ergo…

Pasó su terriblemente bella ala sobre mi hombro y dándome unos golpecitos condescendientes afirmó:

—Para eso están los subordinados. Para informarte mañana cómo avanzaron.

—Yo…

—Amigo mío, que no te pese el uniforme, ni la estrellita de latón. Son medallas y no yugos. No estás ahí para trabajar. Estás ahí porque es un puesto de poder y los puestos de poder son para nosotros.

Graznó, complacido, y se acomodó en el asiento rojo como si fuera un acogedor nido de ramas.

Picoteé mi cojín antes de sentarme, simplemente para que no viera mi cara.

Yo mismo ignoraba mi expresión. ¿Hastío? ¿Molestia? ¿Orgullo? ¿Satisfacción?

¿No había rogado toda mi vida para estar aquí, con el Canciller y los suyos, en teatros finos y con ropa cara?

—¿Qué vamos a ver? –dije, buscando mi programa.

—¿Qué otra cosa? El Lago de los Cisnes.

Puede adquirirse esta obra a 1 Euro en el portal de Sigueleyendo.es haciéndole click aquí.
o a $1.32 dolares en Barnes & Nobles aqui.





lunes, marzo 26, 2012

Algunas brevísimas impresiones del encuentro "Reescribiendo a México en el Siglo XXI"



El titulo del evento es "Reescribiendo a México en el Siglo XXI" pero ¿qué deseamos: reescribirlo, photoshoparlo o tunearlo?

"Reescribir a México en el Siglo XXI” presupone, no sé porqué, que hay una escritura previa.

(rec)escribir a México en el siglo XXI

Re:escribir a México en el siglo XXI

rew»escribir a México en el Siglo XXI

Alberto Chimal propone reescribir conceptos. En lugar de literatura fantástica sobrecargada de magos, literatura de imaginación, más amplia.

Por alguna causa en las conferencias los que hablan de imaginación, virtualización y media son mas realistas que los hmm realistas.

Muchos están Escribiendo a México en el Siglo XXI con los pulgares.

Lo mejor de los Encuentros son los Reencuentros. Amigos, charlas, reuniones.

Raquel Castro escribió una excelente ponencia a favor del humor y contra la autosolemnidad y el miedo a dejarse ser.

Axioma. Siempre que hablas de humor los próximos conferenciantes tratarán de hacer un chiste. Si hablas de crímenes… ouch…

¿Cómo escribir si una niña pregunta qué ser una victima colateral?Porque hay que documentarlo, si somos victimas todos no irnos en silencio.

Conferencias excelentemente escritas. Otras son de algodón de azúcar amarga.

Jaime Mesa dice recuperar lectores. ¿cuáles los sueños colectivos? ¿qué fuerzas tocan lo que uno es? Letra a letra los buscamos.

El símbolo es de quien lo trabaja.

El poder acostumbra decir: es tu culpa estos muertos, esta sangre. Varias conferencias compraron esa propaganda.

Las conferencias del encuentro de escritores empezaron a girar en torno a la violencia. Se encontraron 12 decapitados en la torre de marfil.

¿Por qué las ponencias hablan de la obra propia como una única voz, un único enfoque, una posición y no desde la multitud que cada uno es?

¿Escribir desde mis obsesiones?¿Desde mi yo comprometido?¿Lo lúdico? ¿El dolor?¿Desde un sueño sin realidad? R:Desde todas las anteriores.

viernes, febrero 03, 2012

Chimal. El otro.


Hay quien piensa que la sombra es la oscura, la oculta, la lejana. quien sabe que el eco es la voz verdadera y la imagen sombra de otra realidad.

miércoles, febrero 01, 2012

"El VIAJERO EN EL TIEMPO DE ALBERTO CHIMAL"

31 de Enero de 2011. Bellas Artes. Afuera lluvia. Manifestaciones. Aquí Viajeros en el Tiempo y el libro de Alberto Chimal.

Este es el texto leído en la presentación:

“El VIAJERO DEL TIEMPO” de Alberto Chimal. Presentación en Bellas Artes.

José Luis Zárate

En 2005 el Instituto de Tecnología de Massachusetts organizó la Primera y Única Convención para viajero en el Tiempo.

Los objetivos de esta reunión, aparte de los canapés y las tazas con el logo de la convención era serio.

La ciencia actual nos dice que el viaje temporal en ambas direcciones es imposible. El principio de incertidumbre, la imposibilidad de revertir ciertas reacciones y cosas así lo prohíben.

La flecha del tiempo apunta sólo en una dirección.

Pero si en el inconcebible futuro alguien encontró la manera de hackear el código del universo sería bueno saberlo de una vez.

“Ustedes pueden, hay futuro, no se desgasten con las quarks” o cualquier otra señal sería un triunfo.

Un correo taquiónico estaría bien, una piedra con muy poco carbono 14, algo que indicara un viaje en el tempo.


Habilitaron espacios para TARDIS, DeLoreans aparatosos aparatos victorianos.

La invitación, dijeron sus organizadores, debía recorrer el Tiempo (con T mayúscula de Tiempote)

Internet, dijeron, no es suficiente.

En estos tiempos de Megaupload derribado, archivos quemados en leña verde y nubes derribadas lo entendemos.

En 2005 no.

En 2005 parecía sólo una precaución extra.

Pongan en la invitación la fecha precisa y las coordenadas exactas en hojas sin ácidos (duran un par de centurias más) y coloque este flyer en bibliotecas antiguas que parezca vayan a durar más.

(Ojo con las magnabibliotecas y los ritmos sexenales)

Tomen fotos, graben piedras y cds y cuéntenles a sus nietos de la convención.

Trasmitan.

Trasmitan, pero Oh, Babylonia, todo mensaje se perderá en el tiempo como lágrimas en la lluvia o créditos en farmville…

Todo es perecedero: las hojas, las fotos, las redes, los objetos.

La sangre no.

Fíjense que resulta que el DNA es duradero, renovable y wash and wear.

Si vas a imprimir algo imprímelo en gente.

Alberto Chimal lo sabe.

Este libro, “El viajero de tiempo” es una botella encuadernada en el mar del tiempo en busca de arenitas precisas.

Si llega a algún viajero temporal será en base a lo impreso en la mente de alguien.

En los conceptos de alguien.

En la percepción del mundo de alguien.

En 2005 no llegó ningún viajero, no se llenó el lugar de hielo seco, luz láser o estallido sónico alguno.

Doc Brown no fue a saludar a Dan Brown en ese lugar.

Saltaron a conclusión que el Viaje en el Tempo es imposible y por ello nadie acudió desde ninguna era.

Ilusos.

Los viajeros en el Tiempo no llegaron porque el lugar estaba lleno de cazadores temporales.

Es bueno saberlo, un punto en el tiempo exacto lleno de cazadores.

Los cazadores de crononautas no se ven siniestros.


Parecen fanboys de ese tipo de convenciones, el señor que da los gafetes o personal de CONACULTA.

No se les ve (no mucho) lo malvado.

Su papel es detener a los viajeros el tiempo.

Cada viajero es una afrenta para un poder, para un dogma, para una concepción unitaria del mundo.

Saben que pesadillas elaboraron los que ahora tienen máscaras de héroes, saben cuándo y cómo caerán los que ahora consideramos inamovibles. Saben en qué biblioteca condenada está el libro que habla de su vida.

Conocen el que va a ser el ídolo literario del mañana y que corriente lo derribará.

Sabe que todo es cíclico, que habrá un tiempo en que los minicuentos sean los únicos que compitan para el Nobel (en tiempos de silencio cada palabra lo abarca todo).

Los viajeros en el tiempo se ríen de los editores que dicen que los libros de cuentos no cuentan, y que ningún ídolo literario saldrá de Twitter.

Saben porque lo han leído en wikipedias futuras (perseguidas, en 3D y con olores exclusivos) que habrá una quema de brujas y doctos especialistas se horrorizarán de la herejía de ofrecernos un mundo en 140 caracteres (lo dicen en 280 caracteres no más para molestar).

Los viajeros en el Tiempo pueden ir va esas fechas arcaicas donde no existe la red y hojearrevistas de “El Cuento” de Edmundo Valadez y buscar el DNA preciso de este libro (los libros también se reproducen, por cierto, y tienen venerados nietos y aborrecibles descendientes).

Pueden hojear ese universo llamado “Caza de Conejos” de Levrero y ver a un joven (más joven) Chimal sonreír con ese juego docto y dúctil de contarlo todo varias veces desde puntos de vista contradictorios y hasta conejiles.

El Viajero en el Tiempo dejará un ejemplar de “Kalpa Imperial” de Angélica Gorosdicher en Toluca (cosa inverosímil que muestra signos de inteligencia moviendo los hilos del mundo).

Ahí en esa prosa argentina (de plata, digo) sabrá que hay héroes secretos y seres que lo saben todo llamados contadores de cuentos.

Ellos miran esas figuras que mil años que nadie más puede observar.

Son viajeros en el Tiempo, su voz es el vehículo perfecto para abarcar las eras.

Así que veamos este libro (cuyo DNA deseamos dure más de mil años) nace en la inasible red, firmemente asentado en la nube, es trasmitido a 45,000 desprevenidos lectores que no saben que cada cuento es un cuanto de universo.

Cuéntame un cuanto…

“El viajero en el tiempo extiende la mano y atrapa la primera gota de lluvia. Todas las demás impiden que el mundo se entera de la hazaña.” Chimal dixit.

Esta línea nos muestra un universo secreto, un milagro enorme con un único espectador.

(El Viajero del Tiempo coloca libros de Borges en lugares claves para que Chimal los encuentre)

¿Por qué escribir minicuentos, twitteratura?

El tiempo lo dirá.