Con qué alegría nos enteramos del descubrimiento de una variedad oscura, carnívora, de hábitos depredadores y vida disoluta.
Pudimos, entonces, sentirnos libre, felices, a salvo.
Debemos admitirlo, después de tanto tiempo de vivir con hadas, tanta belleza y perfección empezaba a darnos miedo.
Pudimos, entonces, sentirnos libre, felices, a salvo.
Debemos admitirlo, después de tanto tiempo de vivir con hadas, tanta belleza y perfección empezaba a darnos miedo.









0 comentarios:
Publicar un comentario