El pulso electromagnético era una ola invisible que pasó sobre nosotros, arrasando con todo lo electrónico, marea de silencio, de luces apagadas, pantallas ciegas, controles inútiles.
Salimos a la calle, incapaces de creer que hubiera sucedido. Las fuentes inertes, las veredas móviles detenidas, de pronto nos preguntamos ¿de dónde vendrá la comida? ¿Qué nos protegería del frío? ¿Cómo encontraremos agua?
La ciudad nos cuidaba. Y estaba muerta.
Nos miramos unos a otros, niños indefensos, y nos supimos realmente desnudos, ahora que se habían apagado los tatuajes.
Salimos a la calle, incapaces de creer que hubiera sucedido. Las fuentes inertes, las veredas móviles detenidas, de pronto nos preguntamos ¿de dónde vendrá la comida? ¿Qué nos protegería del frío? ¿Cómo encontraremos agua?
La ciudad nos cuidaba. Y estaba muerta.
Nos miramos unos a otros, niños indefensos, y nos supimos realmente desnudos, ahora que se habían apagado los tatuajes.









2 comentarios:
Cómo será ese mundo sin la tecnología, la Internet, la electricidad? Seguro muchos se tirarían de sus azoteas.
PEM: mi sueño y pesadilla desde hace unos 10 años.
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