lunes, marzo 01, 2010

QUELOIDE

(DeviantArtd de Nelia-Kor)



Cuando te alejaste, mujer, tatué tu rostro para no olvidarlo. Tu sonrisa, tus labios. Tinta en vez de ti.
El tatuaje no sanó. El dolor persistía, la inflamación empezó a crecer. El doctor la llamó queloide: cicatriz que crecía por si misma, deformando tus rasgos.
Me acostumbre a ello, incluso me dije que podía olvidarlo. Entonces regresaste, mujer, y yo grité, al ver en lo que se había transformado tu rostro.




2 comentarios:

No Comments dijo...

Muy bueno, me gustó José Luis.

Esa deformación en principio del tatuaje que luego trascendió a la mujer.

Un saludo indio

Isabel González dijo...

uf! Espeluznante!