viernes, febrero 12, 2010

POR NUESTROS NIÑOS

(Fotografía de Andrew Pearce)



La imaginería de las hadas puede asociarse a ciertas prácticas sexuales no apropiadas, nos incapacita para la realidad, se relaciona con religiones paganas que se burlan de nuestros más caros símbolos religiosos, son un escapismo grosero y una mala influencia para el desarrollo sano de nuestros niños. Por eso las prohibimos e inculcamos a los infantes la certeza de los límites y les contamos primorosos cuentos de muros, cercas y alambres de púas.




1 comentario:

costa sin mar dijo...

man
ya sabes, no?
qué buena imagen