domingo, febrero 14, 2010

ESE RUMOR

(Flickr paper.lilies)



No hay un momento específico en que dejemos de creer, simplemente se van desvaneciendo la fuerza de las imágenes, los porqués nos importaban algunos símbolos, crecemos y la magia y el asombro pueden dejarse atrás.
Los años, la rutina, el olvido han hecho que perdamos a las hadas, y trajinamos en lo diario sin darnos cuenta siquiera, y con un gesto distraído alejamos ese rumor de alas que molesta nuestro oído.




No hay comentarios.: