Eran, por supuesto, un delirio colectivo.
Una infección grave de la imaginación, con un vector de contagio y trasmisión alarmante.
Fue necesario lanzar medicamento desde el aire para poder contener la interacción con las ilusiones.
Nadie nos dio las gracias.
Nos cruzamos con los antiguos infectados en las tardes grises y nos miran rencorosos, y a pesar de que los salvamos nos sentimos culpables, que de algún modo fumigamos hasta la última hada de este mundo.
Una infección grave de la imaginación, con un vector de contagio y trasmisión alarmante.
Fue necesario lanzar medicamento desde el aire para poder contener la interacción con las ilusiones.
Nadie nos dio las gracias.
Nos cruzamos con los antiguos infectados en las tardes grises y nos miran rencorosos, y a pesar de que los salvamos nos sentimos culpables, que de algún modo fumigamos hasta la última hada de este mundo.









1 comentarios:
este post me dejará dando vueltas el cerebro!!!!!!!!
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