lunes, noviembre 16, 2009

PRÓDIGO



(Flickr de Ju Hyung)



Un hombre tenía dos hijos. El menor dijo: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde” y con ella se marchó a un reino lejano, sin dejar ni un número de celular.
Años después, el padre sintió una oscura alegría al enterarse del crack económico de ese reino. Mi hijo regresará se dijo, y me pedirá un mendrugo, no más, y un trabajo decente en alguna de mis fábricas y yo lo abrazaré y haré una cena en su honor y todos se maravillarán de mi generosidad. Y el hermano esperaba para recordarle al padre que el también existía, y el Señor aguardaba para hacer con esto una hermosa parábola, pero el maldito desgraciado méndigo móndrigo hijo pródigo jamás regresó.






1 comentario:

costa sin mar dijo...

jajajja a huevo aunque también se podría ensayar con la onda de que el móndrigo méndigo fue el causante y único ganón del crack