viernes, octubre 23, 2009

LAS OLAS GRISES



Donde menos esperábamos encontrar hadas era a la orilla de ese frío mar, mirando las interminables olas grises.
No trataron de huir de nosotros pero era igual, nosotros no buscábamos atraparlas.
Fuimos montando nuestras cosas, levantando las tiendas de campaña, tratando de encender una hoguera con los maderos llenos de olvido.
La charla fue apagándose y nos quedamos, ellas y nosotros, escuchando el lento, agónico, respirar del agua.
Alguien gritó a lo lejos, vimos una figura oscura encallada en la playa. Delfín o ballena. Si uno espera lo suficiente acabarán llegando, decididas a morir fuera del agua.
¿Por qué, para qué?
Nadie lo sabe. Mil peces encallaron, un millón en todo el mundo, mil millones, orcas y calamares, lentos monstruos de las profundidades decididos a agonizar mar afuera.
El mar se muere y todos lo sabemos.
Ellas que pliegan sus alas para protegerse del frío, nosotros que aguardamos.
Tarde o temprano llegarán, alguna orilla las espera.
No sabemos qué hacer cuando encallen.
Ellas, luminosas y pálidas, tampoco.
Quiero tomar su mano, compartir el miedo, el frío, las horas lentas.
Mientras, esperamos, las hadas y nosotros, a que lleguen las sirenas.


1 comentario:

costa sin mar dijo...

cha
me ganas muy cabrón
el texto y la foto
man!!!!!