Hasta el último de sus días cumplió la ley pero no por creer en ella.
Si nunca mató a nadie no fue por la moralidad ni la ética, que le eran indiferentes.
Los psicópatas no conocen el miedo, ni la empatía.
Simple y sencillamente sucedió que nunca encontró oportunidad de ejercer sus apetitos malsanos.
En vano esperaron sus trampas y cuchillos.
Qué duro es ser asesino serial de hadas.
Si nunca mató a nadie no fue por la moralidad ni la ética, que le eran indiferentes.
Los psicópatas no conocen el miedo, ni la empatía.
Simple y sencillamente sucedió que nunca encontró oportunidad de ejercer sus apetitos malsanos.
En vano esperaron sus trampas y cuchillos.
Qué duro es ser asesino serial de hadas.









2 comentarios:
me recordó un texto del monzó
Las hadas están ahí para muchos de nosotros, por qué asesinarlas?? Me sería más fácil matar lo que no puedo ver...
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