Sólo su sombra recuerda que fue hada. La mira en un muro amigable, la toca un segundo. Pero el tiempo humano tiene un peso, un filo específico, y es hora de continuar la ruta, mientras su silueta va quedando atrás, en el piso.
martes, agosto 25, 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)









0 comentarios:
Publicar un comentario