Observo la multitud, sus rasgos libres de tinta, y luego el rostro que tatuaste en mí: verde, azul, negro. Y me estremezco.
Tanta gente mostrando su soledad.
Tanta gente mostrando su soledad.
Si tienes suerte, realmente suerte, lo último que verás en este mundo sera el techo blanco de un hospital, un suero goteando cerca de ti... Todo lo demás es cuenta atrás.
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