De regreso a la cordura y al refugio, las sobrevivientes trataron de explicar lo que habían visto, pero no existía en su lenguaje nada que sirviera para ello, y eran necesaria las palabras humanas, el sonido humano, las imágenes, la lógica, el tiempo humano, y para su horror se descubrieron lejos del hogar, entre calles y luces, y que habían traído con ellas a todas sus oyentes.
Trataron de hablar de la luz viva, de los manantiales de paz. Pero en el frío, con hambre, perdidas ¿quién cree en el reino de las hadas?
Trataron de hablar de la luz viva, de los manantiales de paz. Pero en el frío, con hambre, perdidas ¿quién cree en el reino de las hadas?









1 comentario:
me gusta, algunas veces todas sentimos lo mismo.
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