domingo, julio 05, 2009

ALTURAS



No estas enojada. Triste, tal vez. Notas, como yo, el peso de la derrota. Sentada en la cama esperas. Sé, sabes, que nunca más veré de nuevo tu espalda desnuda. Inclinas la cabeza, tal vez piensas en decirme algo más, encorvada por lo inútil que son las palabras cuando el amor se ha roto.
Veo los dibujos en tu piel, la columna sobresaliente bajo la carne. Recorro lentamente esas montañas sobre los paisajes de tinta. Siento el frió en la punta de los dedos. Aspiro el aire tenue. Lleno mis manos de nieve. Siento, como todos los hombres que han muerto en las alturas, lo que es ahogarse en el vacío.




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