lunes, junio 15, 2009

TIEMPOS



Pasado, presente, futuro. Entrelazados en 78 cartas.
La adivina revuelve el tiempo en mazos.
A veces su destino es más fuerte que el de los clientes, y se descubre leyendo su infancia, su hoy, la muerte oscura que la aguarda.
Sonríe, entonces, y dice que es necesario un mazo menos sensible, y vuelve a barajar el tiempo y no le importa lo sucesivo de los días.
La muerte oscura está en el ayer cuando la leyó por primera vez, y el hoy es nebuloso y frágil y sabe que lo único firme y real fue esa vez que descubrió las cartas y se sentó a mirarlas, contenta, disfrutando los colores brillantes y el misterio de cada dibujo, y la increíble variedad.
La anciana acomoda las cartas.
La mujer se inclina a leerlas.
La niña, sonriendo, descubre de nuevo cada una de las maravillosas imágenes.




1 comentario:

an dijo...

cada carta plasma una historia, varias otra más. en un ejercicio de "ingenio de palabra" tuvimos que inspirarnos en el tarot, al echárlas no pude evitar leérmelas.