viernes, junio 05, 2009

MÚSICA


Algo atrae a las ballenas a las orillas, algo las obliga a morir lejos del agua. Pensamos en una enfermedad sobre su sentido de orientación, en una locura inducida.
Hoy amanecimos sabiendo que es culpa de un canto, de una melodía que no puede desobedecerse.
Nos levantamos escuchándola, un millón de peces se estrella contra las playas y sabemos por qué,
Comentamos esa música, la analizamos, tratamos de ignorarla mientras empezamos a seguirla.
¿Hacia qué playas nos lleva, hacia qué orillas, hacia qué muerte?
Quisiéramos saber, al menos, quien canta nuestra destrucción.








1 comentario:

an dijo...

quizá debamos poner NUESTRA música más alta