miércoles, mayo 27, 2009

COMUNICACIÓN CON OBJETOS

(Flickr de Daniel Douglas)



Le hablaba a las paredes, a las ventanas y a los carros, pero no a ella. Fascinado con el gorgoteo de los cables y el susurro de la ciudad no escuché el silencio que nos fue arropando. Un día no estaba y la comprendo. Pero no puedo ir a buscarla. No, porque el sonido del mundo sigue fascinándome. Tengo algo que nadie tiene: la voz de cada cosa, es mía, y esa posesión es solitaria. No tengo más amigo que mi colchón (que también la añora) y con quien lloro cada noche.




1 comentario:

Cazador de Tatuajes dijo...

Maese Zárate: El taller literario en linea Metatextos dedicó su ejercicio 37 como un homenaje a usted y a su trabajo de ficción en Twitter. Si quiere darse una vuelta nos dará mucho gusto verlo

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