miércoles, enero 28, 2009

PUNTITOS


Mientras era un armazón en los edificios de ensamblaje no hubo problema alguno, una silueta de aluminio, acero, aerogel de molibdeno. Algo común y corriente. Fue en el ensamblaje de accesorios donde empezó el problema. ¿Un generador de pulsos electromagnéticos, una espada retraible? ¿Un látigo electrificado?
Entonces la silueta cobro forma. Como esos dibujos de puntitos que no significan nada hasta que el cerebro los une y se descubre que era ese amasijo sin forma.
Se detuvo, alzo la mirada a los 7 pisos de estructura y vio lo que llevaban meses construyendo.
Un monstruo robot gigante.
Se quedó ahí, sin saber qué hacer mientras sus compañeros continuaban hacia sus puestos. Algunos miraron de reojo, con aspecto culpable, apenado, o desconcertado, lo que también habían visto pero aún se negaban a aceptar.
¿Ese sería la unión del brazo, ese costado con las profundas muescas sería para picos y filos, los sistemas de refrigeración tenían, entonces, sentido si uno imaginaba que iba a lanzar fuego?
Siguió su camino.
Los ingenieros debieron saberlo desde el principio ¿verdad? La empresa entera, se firmaron papeles, se programaron turnos, se escogió personal. ¿Cuántos sabían que estaban construyendo un mecanismo asesino?
Cientos, miles.
Hubo financiación, hubo nóminas sellos específicos, se pagaron turnos extras. ¿Alguien protestó, se opuso, se marchó dando un portazo para no tener nada que ver con ese engendro cuidadosamente ensamblado?
¿Debería hacerlo yo? Se preguntó.
Pensó en todo lo que podría destruir el monstruo, luego pensó en cuentas, en Sarah, en la casita que nunca terminaban de pagar.
Si este es el lugar de ensamblaje no van a usar esa cosa aquí ¿verdad?
¿Dónde armarían otro o lo repararían si algo le sucediera a este lugar?
No era lógico.
¿Pero qué lógica había en crear algo así??
Sarah. La casita. El turno de las 6 que estaba tan bien pagado. La rutina.
Sobre todo la rutina.
Llevaban tanto tiempo haciéndolo que le parecía un error detenerse ahora.
Un monstruo robot gigante
Ya lo solucionaría alguien. Siempre lo hacen. Un héroe, un robot defensor, algo así.
Y el sueldo, y la casita y Sarah.
Tomó sus herramientas y unió dos remaches.
De acuerdo. Era un monstruo robot gigante. En alguna parte debían hacerse ¿No?

2 comentarios:

Campanas de Belen dijo...

me encanta! me encanta todo lo que escribes! ya soy tu fan =)

José Luis Zárate dijo...

Mil gracias.
Un honor.