jueves, enero 01, 2009

OXIDADO


Con que entusiasmo sentía al futuro llevarme consigo, con qué alegría él y yo veíamos cada día, pero los años pasan y uno empieza a apreciar cosas como las horas lentas y el simple sol calentando los huesos. Acompañé a mi nieto al parque y me quedé mirando el oxidado horizonte, escuchando jugar a los niños con los plásticos olvidados y las máquinas muertas y no escucho un solo sonido artificial. Suspiro. ¿Por qué no te fuiste al mañana, al espacio a donde fuera que deberías ir? ¿Por qué te quedaste conmigo que hablo de nostalgia y ayer como hacen todos los viejos? ¿Por qué no me abandonaste, futuro?

2 comentarios:

Laura dijo...

Sin futuro no hay vida...
Qué nostálgico.
Saludos

jota dijo...

Ey! esto es en Sevilla, yo vivo ahí!