viernes, noviembre 28, 2008

10 PELÍCULAS DONDE LOS ESCRITORES SUFREN PERO AÚN ASÍ GANAN




Biopics hay montones, historias que tratan muchas veces del descenso a los infiernos (se van al diablo, pues) de los escritores, martirologías en donde uno sabe que al protagonista en turno sólo le puede ir peor, pero la verdad yo prefiero las historias donde, contra todo pronóstico, los escritores son los ganones.

10.- Misery (Rob Reiner. 1990)
James Caan representa a un escritor que escribe Best Seller del tipo Bella Heroína con Gran Escote conoce Principe Azul que ha decidido matar a su personaje (Misery) para dedicarse a escribir una obra seria. Pero un desafortunada accidente lo pone en manos de la Fan Fatal, aquella que no entiende de sutilezas y solo desea que su amada Misery regrese, así deba convencer a martillazos al autor. Un adecuado maquinazo de escribir en la cabeza arregla el asunto.

9.- Shakespeatre Enamorado (Shakespeare in Love. John Madden 1998)
Tiro a tres bandas: terminar la obra, esquivar a los acreedores y conquistar a la bella princesa que luce bigote pero es a leguas Gwyneth Paltrow. Y, por supuesto, ser Willian Shakespeare.

8.- La Ventana Secreta (Secret Window. David Koepp. 2004)
Jonnhy Depp es un escritor que tiene una racha mala: su esposa lo engaña, no puede escribir una linea, y un hombre salido de la nada lo acusa de plagio. El apuesto Depp parece bolsa de lavandería (como el 99% de los autores). NO importa, al final los mata a todos.

7.- Stand by Me. (Rob Rainer 1986)
Un escritor recuerda la primera vez que fue a ver un cadáver. Es muy tierna. Sobre todo la escena donde, alrededor de la fogata, cuando se cuenta la venganza del gordito que logra hacer vomitar a todo su pueblo.

6.- Naked Luch. (Cronemberg. 1991)






Biopic disfrazado. Mixtura entre la novela de William S. Burroughs y su propia vida, sobre todo los días últimos de su esposa, antes de que le metiera un balazo en la cabeza jugando a “Guillermo Tell”. La realidad es tan espesa como la fantasía.

5.- Kafka (Steven Soderbergh 1991)
Si Kafka hubiera vivido en una película del Dr. Mabusse podría parecerse a esta película. Jeremy Irons personifica a un atildado Kafka sumergido en una pesadilla blanco y negro. AL final , aunque entiende muy poco, triunfa.

4.- Betty Blue (37°2 le matin. Jean-Jacques Beineix. 1986)
El amor loco, profundo, increíblemente profundo de un escritor que se dedica a vegetar, y una mujer que ve al autor que hay ahí, escondido, y lo ayuda a sacarlo a la luz, y lo defiende con todo lo que puede (Golpea a un editor desconsiderado: ah ¿cómo no amarla?) Como es una cinta francesa uno mata al otro, pero también como es francesa es un detalle tierno.

3.- Ed Wood (Tim Burton. 1994)
No olvidemos que Ed Wood era guionista y novelista. En la estupenda película de Burton no permite que el pequeño hecho de ser pésimo se interponga en sus planes de ser un director de Hollywood. Uno no puede más que admirarlo y considerarlo un Santo Patrón.

2.- El Libro de Cabecera. (Pillow Book. Peter Greeneway. 1996)
Una escritora, dedicada al sutil arte de la caligrafía, en papel y piel, en cuerpos y vidas. Busca a un hombre, que ha destruido lo que más ama. Lo enloquece con extraños libros vivos, con una imaginación sin limites. Imprescindible.


1.- El Rey de la comedia. (Martin Scorsese. King Of the Comedy 1983)


Robert De Niro personifica a un perdedor que no se entera que lo es, desea ser el Rey de la comedia en vivo, como su idolo: Jerry Lewis que en esta cinta hace un papel de hígado amargado que no entiende la fascinación por el medio que tienen aquellos que no están ahí. Al personaje de Deniro le hacen lo que a todo amateur: lo dejan en antesalas, lo tiran de a loco, lo expulsan de las oficinas. Pero el tipo: necio, ensayando sus malas rutinas, soñándose en la cumbre. A pesar de ser una papa enterrada sal final lo logra. Se vuelve famoso, tuvo que secuestrar a alguien e ir a la cárcel, pero esos son detallitos...

miércoles, noviembre 19, 2008

CÓMO SER ARTISTA Y NO MORIR EN EL INTENTO


Como me decía mi madre: no hay nada malo en escribir, siempre y cuando lo hagas por tu lado y te laves las manos después.
Como me decía mi padre: escribe, haz lo que quieras, siempre supe que me habías salido raro.
Como me decía mi hermano el mayor: ta´ bien que escribas, faltaba más, algo debes hacer encerrado en casa... oye ¿y si mejor sales con chavas?
Como me decía mi maestra de español en primaria: escribir es un proceso creativo interesante aún en niños como tú... sigue, sigue, pero antes aprende ortografía.
Cómo decía mi primer novia: que bonito que escribas, pero ¿no podrías hacerlo después?
Cómo decía mi primer jefe: lo que debes escribir son las facturas, buey; no, mejor, escribe tu renuncia.
Cómo decía mi primer maestro de taller literario: escribe, así es como un escritor se hace, llenando páginas y páginas, desechando, desbrozando, destruyendo. 10 versiones harán un cuento mediano. Si echando a perder se aprende, tú estas aprendiendo magníficamente.
Cómo decía mi primer presentador ante un público: aquí el compañero escribe. Así como lo ven es un artista. Nadie entiende lo que escribe, pero artista al fin y al cabo. ¿Y quien mejor que él para decirle unas palabras a la quinceañera?
Cómo decía mi primer editor: ¿Así que usted escribe? No podemos decir que sea muy original. Hay miles de escritores. Bueno, no importa. Vamos a ver si tenemos lugar para tí en la revista, alguna página que sobre... ¿pagar? ¿quién paga en este país? Si quieres, puedes colaborar, vender unos ejemplares de Letras Nuevísimas, al menos donde vas a salir, si sales...
Cómo decían cuando pedía trabajo: De acuerdo, escribe, pero ¿qué sabe hacer?
Cómo decía mi primer crítico: ¿Escribe?
Cómo decía el presentador de mi primer premio: el ganador del concurso, aquí presente, es un joven valor de las letras del estado, y le entregamos esta licuadora de tres velocidades por tener el número...
Cómo decía mi mejor amigo: me caes bien aunque escribas, todos tenemos nuestras mañitas.
Cómo decía mi segundo editor: ¿Pagar? deberías estar agradecido que saliste en Letras Renuevísimas, el arte jamás se vende, se regala, si no, no es arte. Y para la próxima corrige mejor las faltas de ortografía, tuvimos que pagarle a un corrector de estilo para que arreglara tu original.
Cómo decía mi primer mecenas: admiro tu estilo, tu precisión, el sentimiento de tus frases, la dulzura explícita de tu prosa, pero las tarjetas de felicitación deben ser más graciosas, algo así cómo ¿quieres cumplir otro año? se abre la tarjetita y se lee ¡de acuerdo, pero recuerda que se están acabando!. Ya sabes: gracioso. NO sé por qué te quejas, después de todo te estoy pagando para que escribas.
Como dije en una entrevista que nunca salió publicada: escribir es un placer.

lunes, noviembre 10, 2008

HACE UN CUARTO DE SIGLO



Hubo una época antes de las PCs, un momento en que la paquetería de las computadoras era distinta, un momento en que fuimos guapos y jóvenes (ahora sólo somos guapos).

En los lejanos 80´s (hace más de un cuarto de siglo) Gerardo Porcayo lanzó una revista electrónica llamada "La Langosta se ha Posado". Una revista electrónica tenía que entregarse en ese entonces en disquette, y ser autoejecutable.

Escribí en esos lejanos años una crónica del asunto y ahora suena taaaan extraña...


ASUNTO DOMÉSTICO o De Cómo la Redacción de éste Fanzine Virtual Llego al

C Y B E R P U N K


—Esto —dijo nuestro gurú transistorizado— es una computadora.
Los demás lo miramos fastidiados. "Por favooooor", claro que sabíamos lo qué era una computadora: una máquina de escribir con demasiadas teclas.
Lo que ignorábamos era _cómo_ encenderla.
—Pero nosotros nos encargamos —le dijimos a Gerardo que no confiaba en dejar a su preciosísioma Ubik en nuestras manos.
Gerardo es de ese tipo de personas que le ponen nombre a todo. Ubick es su computadora, Orion su gato, Oxigeno le llama a los horribles Principes que fuma, y Más Ojete al redactor de esta crónica, pero esa es otra historia.
Después de que Ger húbese marchado (nótese el nivel de nuestras conjugaciones) nos dimos en la tarea de que Ubick funcionasese.
Había tres botones que parecían cumplir la importante función de meterle electricidad a la chiva esa. El del CPU (que suena a campus universitario) el de la SuperVGA (que luego nos enteramos que no era más que la pantalla) y el del controbol que no se nos ocurrió encender primero.
Luego se supone que entra en funcionamiento el Sistema Operativo, se cargan los programas y pasa algo que ignoramos qué es hasta que parpadea en la pantalla una C con un / pero al reves y se supone que con eso se indica que ya se puede empezar.
Así que empezamos a escribir nuestro sesudísimo artículo hasta que llegamos a un punto y aparte y oprimimos el ENTER.
Entonces apareció la temida frase en gabacho.
IMPROPER CODE.
—¿Y quién chingaos es Code y por qué está de impropio? ¡GERARDOOOOOOO!
Nuestro Jefe En Funciones Editoriales ("master" quiere que lo llamemos pero nunca lo hemos pelado) apareció al instante, esperando ver a su Computadora TECHNart (¿tech Nerd?) mínimo en llamas, pero no, lo habíamos desilusionado, éramos bastante tímidos incluso en los desastres.
—¿Qué !%&/(*+*&$ es esto?
—Símbolitos para no decir que están mentando madres y proponiendo imposibles actos sexuales.
—Digo, el IMPROPER CODE.
—Que ni siquiera han entrado al Procesador de Textos.
—Y si esta chingadera tiene con qué procesar textos ¿para que nos necesitas?
—Eso mismo me estoy preguntando. Miren primero escriban el Bat LAN y ya.
—¿El murciélago qué?
—Sólo escriban Lan y dejénse de chingaderas.
Mientras escribíamos LAN (que no lleva mucho tiempo) Gerardo nos habló de que usaba un Word 5.0 por que era el adecuado al programa IRIS y que ahorraba tiempo al usar Only Text y ese tipo de cosas que dicen los que saben de computadoras como si en realidad estuvieran explicando algo.
Oprimimos ENTER y apareció un mensaje que desapareció al instante (tal vez lo pusieron ahí para que lo captáramos subliminalmente y en un futuro cercano los editores del Word Cinco Cero pudieran dominar nuestra mente) y luego la pantalla quedó exactamente igual que al principio pero ahora con un marquito rojo muy cursi y algunos datos que no sirven para chingada cosa.
—No tiene StyleSheet —dijo Ger, antes de irse.
—¿Estilo shet? Gracias, como no sabemos qué es ni lo necesitamos
—Aguas con los Comandos.
Esa era la única cosa con sentido que había dicho en toda la maldita mañana. Claro que en Beirut, Erzegobina y Medio Oriente tiene más sentido, pero íbamos a tener cuidado con los Comandos, los Cascos Azules y los FrancoTiradores (tiradores que cobran en moneda francesa, por supuesto, o que trabajan en su día libre, es decir en su día franco).
—¿Para qué demonios sirven esos botones de F1, F2, F3, F4...?
—Son estaciones de FM, por supuesto.
—Ponte el Radio Lobo
—Ya no chinguen...
Me quedé frente a la pantalla en blanco (más bien en negro) pensando en qué cosa inteligente podía decir sobre el cyberpunk.
Willian Gibson (más o memos el Pope del Cyber) decía que no tenía ni siquiera computadora cuando escribió Neuromante y que ignoraba que los sistemas se podían caer y que era un completo ignorante en la tecnología actual de las computadoras.
Me sentí Gibson en ese momento.
De pronto y sin razón alguna apareció un cuadrito brillante en medio de la pantalla. Traté de borrarlo y ni maíz.
Use el "Supr", el "back Space", el método estandard de tratar de escribirle encima, el mentarle la madre y nada, El pinche cuadrito seguía ahí.
Entonces hice lo que hace todo neófito en computadoras cuando sale algo raro.
Entré en pánico.
¿Estaría borrando el disco duro (sea esto lo que fuera)? ¿habría mandado a la máquina a que me lo tradujera en chino y no lo sabía? ¿era un virus, un herpes electrónico, un sida contagioso a otros archivos?
Era un pinche cuadrito blanco.
—GEEEEEEEEER
—¿Yep?
—¿Qué chingaos es esto?
—Un cuadrito blanco.
—Excelente, Sherlock. ¿y qué se supone que es?
—Es el Ratón.
—¿un ratón cuadrado y blanco?
—El cursor del ratón.
Para demostrarlo hizo girar el Mouse y al dichoso cuadrito blanco en la pantalla.
Una computadora puede hacer entrar en pánico a un neófito, sí, pero prefiere hacerlo pendejo, que se vea buey, que se de cuenta que lo evidente es lo más dificil de ver (¿quién no conoce el error típico de escribir durante tres horas y apagar la computadora sin guardar el archivo?).
Y eso que la maldita cosa pregunta ¿seguro? y uno escribe Sí y luego ¿Seguro seguro? y uno escribe: que la chingada, sí. Y luego ¿seguro, seguro, seguro? Y uno empieza a escribir sí una y otra vez hasta que se acuerda de su pendejada, pero para entonces es demasiado tarde).
¿Cyberpunk? ¡¿cómo podía ser ciberpunk si un cuadrito blanco en una pantalla me derrota?!
Pero me consuela algo.
Yo o alguien como yo pueden ser la esperanza del futuro.
¿Cómo demonios van a dominar las computadoras el mundo si siempre va existir alguien como yo que no sabe cómo encenderlas?

martes, noviembre 04, 2008

LAS CARACOLAS


¿Qué porque hay tanta gente? Por las caracolas, señor. En esta playa vienen cada noche, con la marea, unas caracolas muy extrañas, si se ponen al oído no se escucha el rumor del mar sino la última palabra de los ahogados, cada caracola es un muerto y hay millones llegando cada noche, y vienen a recogerlas no sé para qué, algunos las coleccionan y hay otros que buscan a alguien que el mar devoró hace mucho, la gente viene a millares, todas buscando unas voces pasadas, esos instantes últimos, la paz del silencio súbito después de la frase final de los muertos, y la gente no puede esperar a que la marea traiga las caracolas y entra al mar para buscarlas y nunca salen si no es en forma de caracola que, según creemos aquí, son eternas y de mala suerte.