lunes, septiembre 08, 2008

HOTEL Villalpando


Tan decididos estaban a que la oscuridad no les estropeara las vacaciones que no sólo se negaron a cancelar la reservación, si no que se metieron a nadar a la tinta de la alberca, pasearon tomados de la mano en la cueva que era el jardín, cenaron con las velas apagadas y se besaron en todas partes.
Nos descubrimos sugiriéndoles paseos, guisando por gusto para ellos, acompañándolos en el balcón a no-ver el atardecer.

3 comentarios:

Laura dijo...

Eso me recuerda aquello de, cuando estás con la persona que amas, no importa cómo sea el lugar donde estés, siempre te será maravilloso, pues tienes buena compañía…
Saludos

Rax dijo...

¡Este me gustó mucho! (Los otros también, bueno)

José Luis Zárate dijo...

Gracias Rax. Tu blog es muy interesante (y si tampoco he barrido ni escombrado aquí.... nunca lo hago pero sería buen detalle :)