
El cuarto estaba lleno de oscuridad. Más aún. Pudo sentir el trémulo vibrar del abismo.
Eso era ridículo, se dijo, con la llave en las manos: sólo era una habitación a mitad de la noche. La luz estaba a un par de pasos, si tanto miedo tenía de lo negro bastaba con encenderla.
Entró decidido. Tres, cuatro segundos después se escuchaba, lejano, un golpe.
La puerta lentamente se cierra, a la espera.
Eso era ridículo, se dijo, con la llave en las manos: sólo era una habitación a mitad de la noche. La luz estaba a un par de pasos, si tanto miedo tenía de lo negro bastaba con encenderla.
Entró decidido. Tres, cuatro segundos después se escuchaba, lejano, un golpe.
La puerta lentamente se cierra, a la espera.








2 comentarios:
Saludos!!!
La oscuridad es un amuleto que nos permite ver con claridad nuestros pensamientos.
Pensamientos oscuros, of course.
z
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