domingo, septiembre 07, 2008

HOTEL Cortesía Tome Uno


Con el cigarrillo en los labios fui a la sala. Ahí, en una pecera, decenas de carteritas de cerillos, recuerdo de mis viajes. Mientras aspiraba el humo leí lo que decían. HOTEL SANTIAGO. No recordaba ningún Hotel Santiago. HOTEL CAMINO REAL TORREÓN. Nunca he ido a Torreón. HOTEL LOZANO. La dirección era totalmente desconocida para mí. Las rutas, los estados, los sitios, lugares, carreteras jamás los he recorrido. Esas no eran no eran mis recuerdos. Esa no era mi pecera. Miré a mi alrededor sin reconocer nada. Con un sobresalto me di cuenta que el cigarrillo no me pertenecía, que el hombre que saboreaba el humo era un intruso.

3 comentarios:

Laura dijo...

Siempre pasa, ves a alguien ajeno a ti en el espejo. No te reconoces… pero cuando comienza a invadir tu vida… el suicido es lo recomendable… pero no lo harás porque esa vida ya no te pertenece.
Saludos

film x dijo...

A veces creo que todo lo desaconocido sobrevendrá al morir. Como cuentas en este relato.

Salute.

film x dijo...

Desaconocido suena gracioso.
Era:
Desconocido