martes, agosto 19, 2008

HOTEL Atlixco


La puerta se abre. Al fin, al fin libres. La pareja deja de ver su entorno y se concentra en su pasión, desbordada, urgente, que no pide más que ser satisfecha, la ropa desaparece en un instante, las manos vuelan sobre el secreto de los sexos, gimen sin llegar a la cama.
El botones con la mano extendida piensa que, tal vez, esa imagen sea su propina.

1 comentario:

film x dijo...

Me concentro en este hotel tan enigmático. Sí, es verdad, si alguien replica: porque todos tus hoteles son enigmáticos, pero éste me traa un murmullo y secuelas.

Salutes.