viernes, julio 11, 2008

HOTEL Z...

Las paredes (nuevas) tenían la apariencia de haber estado mucho tiempo pintadas con el mismo color. Las alfombras (recién desempacadas) lucían el raído aquí y allá de demasiados pies pasando sobre ellas. El hombre de la recepción (joven) portaba unas entradas enormes y su uniforme (reciente) tenía deshilachadas las mangas.
Había una extraña sensación al entrar en el Hotel Z…, y todo se explicaba al ver que el reloj (moderno) estaba adelantado varias horas.
Todo aquí ha avanzado más allá del presente. Es por eso que los huéspedes que llegaban (yo) sentían al registrarse que era hora de marcharse.

2 comentarios:

YO merengues dijo...

Quizá así es la vida... no se valora el presente anhelando el futuro o recordando el pasado y cuando se quiere vivir el presente, ya terminó. Chale chale... ni modo
Saludos

José Luis Zárate dijo...

Yo M.
Mil gracias por el comentario, el link y un honor que me leas.
:)