sábado, julio 12, 2008

HOTEL TV cable

Ella era hermosa, él tosco. Mientras abre su cuarto, ellos entran al contiguo. Siente curiosidad. Apoya el oído en la pared. Espera tal vez escuchar gemidos, el rítmico sonido de la cama. No se escucha más que la televisión. Desilusionado se acuesta diciéndose si no hay nada más aburrido, mediocre y falto de imaginación que una pareja mirando la pantalla. Ignora qué imágenes se proyectan en el cuarto de junto, las expresiones de la pareja, el porqué no pueden apartar la vista, las lentas lágrimas de sangre bajando por las mejillas.

1 comentario:

Rain dijo...

Esos amores silentes y violentos