lunes, julio 28, 2008

HOTEL Tercero



Guardando las cosas para que ya no siguieran doliendo, encontré un cuaderno donde anotaste el nombre de un hotel. No recuerdo las ventanas cuadradas, el lavamanos de talavera, la cabecera de hierro batido. Está mi nombre y el tuyo pero me sentí un intruso leyendo tus recuerdos.
Sé — como sé lo inmóvil que estás ahora — que, de visitar ese lugar, no encontraré lo que tu hallaste ahí, tal vez ni siquiera encuentre lo que yo recuerdo del lugar. Sé que ahí dentro (paredes, muebles, cosas) hay un tercer hotel.

3 comentarios:

street trilce dijo...

Por analogía como las matriuskas -¿las has visto? seguramente sí :)_ una dentro de una. ´Qué alucinante un hotel dentro de un hotel y la irrupción de un tercero.

Sí, como comentabas luego de mi comment en el que aludí a La Dimensión desconocida, encuentro que en tus relatos el efecto que en esa maravillosa serie, sentía, vuelve y lo agradezco.

Salutes.

YO merengues dijo...

Con cada nueva experiencia (la cual puede engrandecer o no) se aprende algo nuevo. Las cosas que en un tiempo fueron significativas puede que ya no lo sean o viceversa. Los hoteles dentro de hoteles recuerdan algo olvidado o dan nuevas cosas a la vida… Señor Zárate, qué hacer cuando el cuarto dónde se ha habitado está ocupado por alguien más?... le dejo la pregunta a su ingenio, quizá pueda darme una respuesta… Saludos

José Luis Zárate dijo...

Hola.
El texto "raíz" salió de pensar en la pregunta.
No creo que responda nada, pero no todas las preguntas tienen respuesta.