martes, julio 29, 2008

HOTEL Coleridge



Soñó que visitaba un hotel lleno de placeres, tan vividos e indescriptibles que se negaba a creer que no existiera. Una prueba se decía una y otra vez.
Despertó y a su lado había dos pequeños jabones envueltos en papel y un frasquito de shampoo.

1 comentario:

film x dijo...

Con este relato me place una sesión fantasmagórica con Nils Peter en soundtrack.

Un gran salute, José Luis.