miércoles, julio 09, 2008

HOTEL cerca de cancún

Después de las mesas relucientemente verdes, la voz-luz vociferante de las maquinas tragamonedas, el neón dentelleando, después de eso la vista de la bahía desde la habitación, con su mar oscuro dominando las lejanas e inmóviles luces mercuriales del malecón resultaba, de algún modo que no podía determinar, falsa.

1 comentario:

Rain dijo...

Como una imagen que desaparece, o una copia que se destruye por efecto del mirar. Un sensación a ficción fallida.
El mar que no es mar. Triste.