lunes, mayo 19, 2008

HOTELES Ruta Golfo Centro

Se ha acostumbrado a despertar sin horror, sin asco ni maravilla. Abre los ojos y sabe que está rodeado de cucarachas, en cuanto se mueve los insectos corren a esconderse, si sólo abre los ojos puede ver el circulo perfecto que lo rodea, las antenas desplegadas hacia él, las alas inmóviles, la atención que siente sobre su cuerpo. No lo tocan. No corren sobre él: sólo lo rodean. No importa lo caro o sórdido que sea el hotel: cien, doscientas cucarachas siempre a su alrededor. Las pequeños y negras, las grandes y largas, las enormes.
A nadie le ha contado lo de las cucarachas. A nadie que sueña con esos insectos, y en sus sueños son enormes como gatos, las antenas largas y carnosas, con rostros no humanos pero tampoco de insectos, hablando con susurros que no puede siquiera describir. Enormes, vivas, eternas.
Cree ver cucarachas en sus sueños por que despierta rodeado de ellas.
Ignora que las cucarachas acuden atrapadas por el aroma de sus sueños, por las imágenes que elabora, que lo rodean, maravilladas, de que sea un hombre y no un insecto quien pueda imaginarlas como dioses.

1 comentario:

omegazo dijo...

Causa asco el tener muchas cucarachas rodeándote... pero el final es bueno.

Sorprende mucho que las cucarachas piensen que los humanos no pueden pensar en dioses.


Jaa na !!