lunes, mayo 26, 2008

HOTEL centro Guadalajara

El encargado del estacionamiento notó lo grande que le quedaban las ropas; quien abrió la puerta del hotel observó lo delgado que era; la mujer de recepción miró sus movimientos de insecto; el hombre del elevador la forma en que movía, distraído, sus dedos: con una fluidez asombrosa, como si no tuviera huesos ahí dentro; el botones que le enseñó el lujoso cuarto se dio cuenta de lo indiferente que estaba a sus explicaciones de contactos y puertas.
Lo único que hizo brillar sus ojos fue la caja fuerte que había en la habitación. Miró su interior, satisfecho, se relajó visiblemente, como si por fin se sintiera cómodo, seguro en ese lugar.
La mujer que arregla los cuartos vio las ropas pulcramente dobladas, la forma increíble en que plegó cada prenda para que ocuparan casi nada de espacio en los cajones. También notó la llave en la mesa de noche indicando que no había salido. Miró a su alrededor el cuarto vacío, desconcertada.
No podía haber salido desnudo… ¿Dónde…?
Por si acaso salió de inmediato, no sin notar que el cartel de NO MOLESTAR estaba puesto en la manija de la cerrada caja fuerte.

1 comentario:

omegazo dijo...

Esto sí es horror. Me recuerda a "El hombre invisible" y algún personaje Lovecfartiano.

Seguiré leyendo qué tiene en este sitio.


Jaa na !!