domingo, mayo 06, 2007

Frío, silencio, una voz que pide algo, cualquier cosa. La enfermera sabe que no es agua, o medicinas, sólo su presencia. Una mano sobre la sábana blanca, se alza, insegura. Ella lo toma entre sus dedos. Se miran un segundo. El miedo roza sus ojos, se sueltan de inmediato, tratan de disimular que cada uno sintió en el tacto del otro la gélida caricia de la muerte.

sábado, mayo 05, 2007

El primer síntoma es un tono amarillento, un desmadejamiento sintomático, se tornan quebradizas al tacto, se doblan en las orillas, en las salas de espera también se enferman las revistas

viernes, mayo 04, 2007

La fiebre pone imágenes sobre nuestros ojos, sombras que no están ahí, personas que dicen cosas incomprensibles, enfermeras que le dan de comer al pececito que nada en el suero intravenoso
Hubo una ceremonia oficial, ante las cámaras juró que haría lo posible, el hospital móvil era testimonio de lo bien que funcionaba su mandato, que habían pensado en todo. Cuando llegamos era demasiado tarde: cadáveres y polvo. Pero, efectivamente, pensaron en todo: el convoy traía heridos, convalecientes, abuelas llorosas que afirmaron que llegamos justo a tiempo.
Hacen falta tantos cuidados, tanta comida sana, tanto experto informado sobre multitud de peligros diarios, que no es de extrañar que para estar sano uno deba vivir en el hospital
Cuando, a falta de estetoscopio, uno pone el oído en el paciente, puede escucharse el mar.

HOSPITAL

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