Frío, silencio, una voz que pide algo, cualquier cosa. La enfermera sabe que no es agua, o medicinas, sólo su presencia. Una mano sobre la sábana blanca, se alza, insegura. Ella lo toma entre sus dedos. Se miran un segundo. El miedo roza sus ojos, se sueltan de inmediato, tratan de disimular que cada uno sintió en el tacto del otro la gélida caricia de la muerte.
Albert Einstein va al espacio
Hace 1 semana.







