miércoles, enero 31, 2007

DE ACUERDO

— Lo perdido, perdido está. Lo que nos equivocamos, que se hunda en el polvo. Lo que dejamos ir: que permanezca lejos para que no lo añoremos. Que se desvanezca lo que vimos, lo que fuimos, para ser libres. Que cuando deje de respirar también deje el dolor y el pasado y lo que fui y lo que hice a los demás y, y.. — Estira las manos arrugadas fuera de la cama, me mira con ojos enfebrecidos, suplica: — No me vengas con historias de fantasmas, no me asustes con eso.
— De acuerdo — dije.
Y desaparecí.

martes, enero 30, 2007

EL ÚLTIMO EN SABER

Cuando miras el reloj y te das cuenta que vas a llegar tarde a tu funeral es cuando comprendes.

lunes, enero 29, 2007

EL MEJOR MODO

El mejor modo de deshacerse del fantasma es acabar el cuento e irse a dormir.

domingo, enero 28, 2007

MARAVILLAS

En esta época de maravillas visuales, quien ve un fantasma suele quedar desilusionado.

NO TODOS

No todos los fantasmas atraviesan las paredes. Es embarazosamente divertido ver cuando lo descubren.

viernes, enero 26, 2007

DISIMULO

Experto en el arte de pasar desapercibido, vivió toda su muerte sin que nadie se diera cuenta de su situación.

jueves, enero 25, 2007

YA NO

— Ya no quiero jugar a los fantasmas — dijo, arrancándose la sábana blanca, quedando nada, ni una silueta, sólo la tela blanca arrugada en el piso.

NUBES

El campo embrujado resultó ser un fraude, ningún misterio, nada, ni siquiera era siniestro. No había qué hacer, más que mirar el pasto, las vacas a lo lejos. Ellos fueron a comer, y yo me dediqué a ver nubes, las formas imprecisas que recordaban un barco, un rostro, un árbol, unas manos suplicantes.
Los demás me miran extrañados y me dicen que todo el día estuvo despejado.

martes, enero 23, 2007

ACTO

Las luces sobre el escenario enceguecen. No son para los ojos de los actores. Su brillo convierte todo lo que hay atras en sombras. Cada noche actúan ante un vacío negro, una cueva llena de ecos. Hay una respuesta en la actuación, un chiste bien ejecutado convoca un vendaval de risas, una escena conmovedora un murmullo triste, un violento acto la pared sólida del espanto. Los actores moldean a las sombras al otro lado de las luces, las hacen responder mediante sus voces, sus gestos, sus movimientos. Cuando mueren en escena pueden sentir el pesar envolviéndolos, las lagrimas en la oscuridad los recorren sin tocarlos. Cuando cuando por algún motivo mueren de verdad en el escenario se levantan, como fantasmas, se dirigen al frente, se inclinan y esperan la recompensa bien ganada de los aplausos.

EL PASO

En el paso entre este mundo y el otro, hay guardianes que miran a los espectros que pasan, cansados, a espantar a algún familiar, los que miran a los obsesivos espíritus que se aferran a un lugar, a los presurosos a los que llama algún médium (generalmente cuando están en la ducha), los que son atraídos por el mundo sin saber realmente porqué.
Los más asiduos al paso son un grupo selecto, de tanto verlos los conocen perfectamente, pocas veces se quedan a charlar, tienen algo qué hacer. Algunos pasan un millón de veces al día, otro de vez en cuanto, algunos con cara presuntuosa acuden, otros arrastrando los pies, otros más llegan con una cara de perplejidad, sorprendidos y halagados de que se les ha convocado una vez más, al abrir una página de sus libros.

PLIS

Tener un fantasma en la familia era tan apreciado por las altas esferas, que los arribistas suplicaban a sus moribundos que regresaran.

UN AYER VIVO

La época victoriana, obsesionada por mantener un régimen específico, con su pesada carga de tradiciones y costumbres negaba el presente mediante el pasado, los privilegiados gustaban de blasones, de árboles genealógicos, de viejas construcciones, de un ayer vivo. Tener un fantasma era símbolo de status y prestigio, por ello no era raro que algunos los alquilaran.

viernes, enero 19, 2007

NADA

Nada odia más un fantasma que cambiar de costumbres.

PUES SÍ

— ¡Que susto! — exclamó al verme entre las sombras — creí haber visto un fantasma…

miércoles, enero 17, 2007

AGUARDAN

En el parque los veo, esperando. Sentados en las bancas de hierro disfrutando el sol, o soportándolo. Bien vestidos, la mayoría. No quieren ser confundidos con pordioseros. Se ponen el chaleco que ya nadie usa, lustran sus pesados zapatos, se abotonan el saco gris que nunca volverá a ponerse de moda. A veces llevan sombreros, tan anacrónicos como sus peinados llenos de brillantina, sus bigotes recortados con esmero. Esperan al nieto, a un vecino que los reconozca, a alguien que tenga curiosidad de hablar con los viejos.
Aguardan para exhibir, ante cualquiera que les preste un poco de atención, el pesado catálogo de sus fantasmas.

CAZAR

Cazar es atrapar, apoderarse de algo, que sea de uno. Yo cazo fantasmas. Se dedican a atormentarme cada noche, en exclusiva.

lunes, enero 15, 2007

LIBROS FANTASMAS

Hay libros fantasmas, susurran sus hojas como lamentos, su volumen pesa sobre nuestro corazón, antes de desvanecerse se abren segundo y no podemos leer sus líneas imprecisas que, sabemos, cuentan algo de vital importancia para nosotros.
Cuando las prisas, el cansancio, el tiempo, los deberes nos hacen matar una idea: surgen.

domingo, enero 14, 2007

SOMBRAS

Susurros, atisbos, casi el encuentro. A veces puedo escucharlo, en ocasiones entro a una habitación y las cosas están inmóviles con ese aire de que acaban de detenerse, si el fantasma fumara seguro encontraría un leve hilo de humo. Una brasa apagándose. Su ausencia lo hace más presente. Su silueta es más firme por que no la he visto. No me esquiva, desea el encuentro, pero el destino, aquello que guía las apariciones, la tela que cubre la realidad no han cedido para permitirlo. Habitamos la misma casa, percibiéndonos. Podría llenarme de miedo, pero para él yo también soy un susurro, un atisbo. Para él yo también soy un fantasma.

sábado, enero 13, 2007

FRÍO

Frío. Tanto que el aliento podía verse. Pero era verano. Era yo quien estaba lleno de invierno. Por eso no me extrañó ver a mi hermano muerto en la sala, esperándome.
Me senté a su lado, sin decir una palabra. Lucía igual que antes. Pero yo vi su piel blanca, sus manos muertas aferrando la garganta llena de agua.
Había tanto qué decir. El nudo en mi garganta lo impidió. Lloré a su lado, me recargué en sus piernas muertas, sentí su mano fría tocar mi pelo.
Calma. Calma. Era de nuevo el hermano mayor, de nuevo me consolada.
— No quiero que me dejes — dije al fin, lleno de agobio, del temor a la soledad.
Su voz era suave, bondadosa.
— ¿De qué hablas? Nunca voy a dejarte. Nos ahogamos los dos.

LA CULPA

En su mayoría los suicidas tratan que su muerte sea una herida contra alguien. Toman pastillas, abren venas, se lanzan al vacío deseando que la culpa sea un fantasma que susurre interminablemente en el oído del culpable.

jueves, enero 11, 2007

LAS INFLUENCIAS

Las influencias son fantasmas que hablan usando nuestra boca.

miércoles, enero 10, 2007

SORPRESA

Una persona se encontró muerta en su propia casa; lógicamente, no pudo reportarlo.

martes, enero 09, 2007

BOLSILLO

Cuando caen del bolsillo de la Muerte, por descuido, accidente o prisa, nacen los fantasmas.

lunes, enero 08, 2007

TRISTE HISTORIA DE AMOR

Lo nuestro no puede ser, yo escéptico y tú fantasma.

domingo, enero 07, 2007

BLANCO

Ojos blancos, gesto blanco. Mano blanca sobre la blanca espada. Rojo debería ser. Sangre. Cada noche en mi ventana. Cada noche sobre las ventanas de todos. Ahí, en lo alto. Blanco contra la negra noche que nos cubre, nos protege, nos oculta un segundo de su mirada blanca. Un gigante en la montaña, el dictador inmortalizado en marmol, en piedra, en el hecho de que no podemos derribarlo. Ni siquiera esperó a estar muerto para ser un fantasma sobre nuestras vidas. Blanca es la noche, en nuestras pesadillas.

sábado, enero 06, 2007

CONFRONTACIÓN

— Respondeme — dijo con voz herida, cargada de llanto, celos, tristeza, abandono — ¿estás viendo a otro fantasma?

viernes, enero 05, 2007

MOTIVO

El porqué se confunde a los fantasmas con sábanas lo saben ellas, que descansan en nuestra camas: blancas, inocentes, hipócritas.

jueves, enero 04, 2007

LA VIDA PASA

Nunca vi a los desolados padres que construyeron en el Panteón Municipal un cuartito blanco sobre la tumba de su hijo, cosa muy normal, y que adornaron con juguetes que observaba siempre, cuando íbamos a visitar a nuestros muertos, y yo (niño aún) me parecía lo mejor de la visita el disfrutar de los carritos y aviones de lata, pero un día cambiaron esos juguetes por balones, y luego por libros juveniles, y después por artículos de estudiantes, y más tarde por libros de leyes y juegos de oficina y entonces comprendí que a esas personas el hijo muerto les crecía más y más y estaba a punto de recibirse de abogado, y un día — el último en que me atreví a asomarse por las ventanitas del cuarto blanco — había un traje negro y un ramo blanco, de novia, y no quise imaginar que se suponía que significaba eso, que compañera podía haber encontrado ese niño muerto que era ya un hombre.

miércoles, enero 03, 2007

CARTAS

Lo fueron todo uno para el otro. Pero el tiempo, la distancia, las circunstancias…
Ella lloró como si él se hubiera muerto, guardó sus camisas, lo añoró como quien extraña la infancia.
Las pocas, escasas cartas que llegaban de él, tratando inútilmente de reestablecer el contacto, era como la esporádica aparición de un fantasma.

martes, enero 02, 2007

LAS CARACOLAS

¿Qué porque hay tanta gente? Por las caracolas, señor. En esta playa vienen cada noche, con la marea, unas caracolas muy extrañas, si se ponen al oído no se escucha el rumor del mar sino la última palabra de los ahogados, cada caracola es un muerto y hay millones llegando cada noche, y vienen a recogerlas no sé para qué, algunos las coleccionan y hay otros que buscan a alguien que el mar devoró hace mucho, la gente viene a millares, todas buscando unas voces pasadas, esos instantes últimos, la paz del silencio súbito después de la frase final de los muertos, y la gente no puede esperar a que la marea traiga las caracolas y entra al mar para buscarlas y nunca salen si no es en forma de caracola que, según creemos aquí, son eternas y de mala suerte.

lunes, enero 01, 2007

EL DÍA

Cierras el periódico en donde has leído sobre tu muerte. Lo doblas sobre la mesa del desayuno. Terminas con impaciencia tu café, te levantas y vas a ver, ahora, que más te depara el día.