martes, diciembre 05, 2006

APARICIONES

Nació en un ático abandonado. No había más certeza que la calida presencia de su madre y los pequeños maullidos de sus hermanos. Recorrió el lugar con pasos inseguros, miró por horas algo intangible en el aire. Todos los días seguía unos sonidos que aparecían de la nada, trataba de atrapar figuras más insustanciales que el aire, le ronroneaba a formas que no estaban ahí.
Un día la puerta se abrió de golpe, resonaron pasos, una mano cálida lo tocó, y el pequeño gato quedo sobrecogido ante ello. Nada lo había preparado para la aparición, no podía saber que era aquello vivo, calido, enorme que lo acunaba. De haber podido sólo habría gritado: un fantasma, antes de huir.

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