MONSIEUR CURIE DUERME TRANQUILO
Marie lo toca desde la otra habitación del sueño
la piel común no es piel
sol sumergido
bajo el infinito mar de las sábanas
la cercana lejanía de la carne
ella acaricia la luz
oculta en el cuerpo de su esposo
literalmente
Rad se llama el hada verde que habita el cuerpo de los amantes
convocada
en el fuego sucesivo del laboratorio
Marie y Pierre dedicados en ponerle nombre a la materia
Polonio, Radio
nombres de la muerte que destilan para el otro
Marie escribe y sueña
con luces mágicas en el laboratorio
ojos del mundo abiertos
sol oculto piedra adentro
duermen tranquilos
con el brillo nuevo en su piel
afianzado en su sangre
Radiactividad le llaman
a la caricia nueva, incesante
en la que trabajan todos los días
Nunca han soñado
con sus nombres en pedestales
en ataúdes de metal
conteniendo el regalo que ofrecen al mundo
Monsieur Curie duerme tranquilo
envenenado
y no importa el sueño de los justos
la improbable muerte que ha gestado con su esposa
Rad no consumirá sus huesos
No será devorado por sus hijos
Al otro lado de la ciudad
en otro sueño
dos caballos resoplan
impacientes por la cita concertada
esa noche
El minucioso asesinato
perpretado en su propia carne
frustrado por un accidente
como hay muchos
Monsieur Curie duerme tranquilo
porque la fatalidad no la tejen nuestras manos
ni luces mágicas destiladas
el filo cierto del carruaje sobre su carne
Duerme tranquilo
como dormimos nosotros