miércoles, agosto 13, 2003

MONSIEUR CURIE DUERME TRANQUILO


Marie lo toca desde la otra habitación del sueño

la piel común no es piel
sol sumergido
bajo el infinito mar de las sábanas

la cercana lejanía de la carne

ella acaricia la luz
oculta en el cuerpo de su esposo

literalmente

Rad se llama el hada verde que habita el cuerpo de los amantes

convocada
en el fuego sucesivo del laboratorio

Marie y Pierre dedicados en ponerle nombre a la materia
Polonio, Radio
nombres de la muerte que destilan para el otro

Marie escribe y sueña
con luces mágicas en el laboratorio

ojos del mundo abiertos
sol oculto piedra adentro

duermen tranquilos
con el brillo nuevo en su piel

afianzado en su sangre

Radiactividad le llaman
a la caricia nueva, incesante
en la que trabajan todos los días

Nunca han soñado
con sus nombres en pedestales
en ataúdes de metal
conteniendo el regalo que ofrecen al mundo

Monsieur Curie duerme tranquilo
envenenado

y no importa el sueño de los justos
la improbable muerte que ha gestado con su esposa

Rad no consumirá sus huesos
No será devorado por sus hijos

Al otro lado de la ciudad
en otro sueño
dos caballos resoplan
impacientes por la cita concertada
esa noche

El minucioso asesinato
perpretado en su propia carne
frustrado por un accidente

como hay muchos

Monsieur Curie duerme tranquilo
porque la fatalidad no la tejen nuestras manos
ni luces mágicas destiladas

el filo cierto del carruaje sobre su carne

Duerme tranquilo

como dormimos nosotros

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